Una banda de menores protagonizó un brutal asalto en una vivienda con kiosco en González Catán. Saltaron desde el techo, balearon la puerta para entrar y sometieron a una pareja con su hijo de cuatro años durante casi media hora. Al hombre lo maniataron y golpearon con un martillo, mientras apuntaban a la mujer y al niño.
La familia, que vive de un pequeño almacén, relató que los delincuentes exigían dólares y oro que no tenían. Natalia, la esposa, vio todo por las cámaras de seguridad y alertó a su marido Hernán, quien intentó bloquear la puerta antes de que dispararan. Milagrosamente, las balas no atravesaron la puerta y Hernán abrió para evitar lo peor.
Los ladrones, cuatro menores de 14 a 16 años, saquearon celulares y un iPhone que sabían que tenían. La policía atrapó a dos, pero uno de 16 ya está libre tras pagar fianza, lo que aterroriza a la familia que piensa vender la casa. El niño quedó traumatizado, repitiendo el horror de un robo anterior cuando tenía dos años.
La casa tiene medidas de seguridad como alambres de púa, pero no bastaron. Un vecino llamó al 911 al oír gritos, sorprendiendo a los delincuentes que huyeron por los techos.