Dos trabajadores de una empresa de seguridad privada se encadenaron desde las 9 de la mañana a la puerta de la empresa en el barrio porteño de Flores para reclamar sueldos impagos desde diciembre, discriminación laboral y amenazas. Víctor, delegado de Alesa, explica que fueron desafectados tras una movilización en Recoleta y cambiados a un objetivo peligroso en villa Zabaleta donde cuatro hombres los amenazaron de muerte y robo.
La empresa de Carlos Gauna les debe sueldos de diciembre, enero, marzo y abril a tres personas, incluyendo vacaciones pagadas en febrero-marzo. Víctor, padre de cinco hijos, sobrevive vendiendo rosquitas por 25 mil pesos diarios, comiendo arroz con huevo y pide reasignación a un servicio seguro mientras judicializa el caso bajo fiscalía con abogado sindical.
El conductor Rulo cuestiona por qué la empresa no paga o reasigna objetivos seguros, explica que sin despido formal deben pagar mientras reubican y sugiere vía judicial para indemnización, aunque Víctor insiste en trabajar. Se intenta contactar al dueño para resolver en vivo.
La periodista Ema Herrera reporta en vivo la tensión, con el dueño negándose a dialogar y Víctor mostrando las cadenas bloqueando una puerta de acceso.