Pasajeros entrevistados en la calle expresan resignación por los aumentos en trenes y colectivos, que complican llegar a fin de mes porque los sueldos no suben al mismo ritmo. Uno dice tener dos trabajos y aun así le cuesta, mientras otro critica que todo sube y todo suma.
Recuerdan promesas de Milei de no tocar tarifas hasta recuperar la economía, pero subieron de entrada y seguirán subiendo, afectando lazos familiares y obligando a laburar fines de semana.