Los afiliados al IOMA, obra social de empleados bonaerenses, optan por prepagas ante el colapso del sistema fuera de La Plata, donde médicos, clínicas y farmacias exigen copagos o se bajan de la cartilla por falta de pagos.
La crisis se profundizó bajo Homero Gil, vinculado a La Cámpora, con desfinanciamiento crónico, atrasos y falta de actualizaciones; los prestadores cobran adicionales porque no alcanza para servicios gratuitos.
La diputada provincial Priscila Maynard, de la UCR, propone una bicameral para sanear la obra social, cruzada por política, sindicatos y gremios médicos que antes eran socios.
Surgen denuncias de corrupción como tratamientos facturados sin realizarse, agravando la situación gravosa para pacientes.