Más de 150 trabajadores de la fábrica Cabot en Campana marcharon por las calles principales junto a familias y sindicatos como Química, Petroquímico y UOCRA para visibilizar los despidos. La empresa, con 60 años en el polo industrial, anunció verbalmente el cierre sin telegramas formales, dejando a los empleados en limbo.
Los directivos brasileños de la multinacional norteamericana comunicaron la noticia en portugués, sin documentos escritos. Los trabajadores acuden diariamente a la planta para evitar acusaciones de abandono, mientras observan desmantelamiento y maquinaria embalada por personal de seguridad.
La protesta impacta el consumo local en una ciudad dependiente del polo industrial con puerto. Buscan intervención municipal ante el intendente para aclarar si hay despidos definitivos o reapertura.