Los empleados del subte línea B mantienen los molinetes abiertos en la estación La Croce desde las 7 de la mañana como protesta por descuentos ilegales en sus salarios.
Denuncian la falta de inversión, mantenimiento y presencia de asbesto cancerígeno en la red, lo que hace el servicio incómodo, ineficiente e inseguro, además de muy caro para los usuarios.
La empresa Emova responde con descuentos para silenciar las denuncias, un comportamiento calificado de mafioso e ilegal por los trabajadores, pese a que la justicia ordenó cesar con ellos.
No descartan medidas mayores como paralización del servicio, ya que los descuentos afectan días efectivamente trabajados. Emova alega que descontó a empleados que no cumplieron funciones.