En el jury histórico por el caso Nora Dalmasso, estrangulada con cinturón de bata en 2006, se juzga a tres fiscales por mala investigación: Javier Di Santo (teoría accidental sexual con perejil, amantes Macarrón y Zárate), Daniel Miralles (marido como asesino tras viaje imposible desde Punta del Este) y Luis Pizarro (agregó sicario pagado por Macarrón).
Pruebas ignoradas incluyen ADN en bata coincidente con perfil genético del parquetista Roberto Bárzola (haplotipo I familiar Macarrón por descarte, analizado en Ceprocor Córdoba y FBI), pese a hipótesis forzadas sin evidencia. Causa prescribe, dejando impune al asesino probable.
Los fiscales enfrentan acusaciones de causales de mal desempeño; Di Santo declara dolor por colegas en banquillo, defiende teoría de bata como clave, niega complejidad inicial y convicción en asesino allí. Critican imputaciones múltiples con misma prueba y frases como "búsquenlo en la bata".