Un estudio en Genome Medicine identifica variantes del gen PAM que causan resistencia a semaglutida y agonistas GLP-1 en diabetes tipo 2, con menor baja de HbA1c pese a más GLP-1 circulante.
El 30% no responde por genética, y la mitad recupera peso al abandonar por rebote; microbiota alterada en obesos influye, abriendo medicina personalizada sin prueba y error.
No afecta otros tratamientos como metformina, y semaglutida se usa para diabetes, obesidad y sobrepeso con resultados contundentes en respondedores.