Ángel Di María contó en el programa que cocina de todo y su fuerte es el asado con provoleta, molleja y riñón, asegurando que agasaja así a invitados.
Recordó su debut exitoso que lo llevó a Libertadores, anécdotas como aprender a manejar un auto nuevo con cambios manuales que casi funde, y una visita familiar en el Mundial donde su padre le dijo a Diego Maradona "tranquilos eh, mientras más lo puteen, más va a jugar", inspirando su gol en la final contra Francia donde gritó "gracias Diego" sin darse cuenta.
Mostró en su celular una imagen de la Santa Jorgelina de Rosario Central, compartió momentos con sus hijas que lo hacen reír con preguntas futboleras, y en "terapia de pareja" con su esposa María relató cómo se conocieron en un boliche, su primer beso allí, cómo él la apuró para formar familia pese a su juventud, anécdotas como achicarle un pulover Dolce & Gabbana, quién tarda más en arreglarse y quién manda en casa.
Contaron un accidente de auto donde ella se rompió tres costillas por no ver un stop, y el conductor llamó en vivo a su madre Diana, quien pedaleaba 14 km diarios en una bici amarilla oxidada "Graciela" para llevarlo a entrenamientos, robada mientras compraba botines. Di María se emocionó recordando el esfuerzo materno, recibiendo un trofeo con réplica de la bici para sus logros.
María le ganó el "juego chino" a Di María frente al río en Porto Norte, cerrando con aplausos y entrega de trofeo grabado "Yo le gané al pelado en el juego de chino".