Un robot humanoide futurista llamado Ingenia T-800, de 1,73 metros y 75 kg, patrulla las calles de Shenzhen junto a agentes de fuerzas especiales. El robot realiza maniobras complejas como correr, movimientos de combate y patadas giratorias.
Videos virales en redes muestran al robot con pinta de Robocop acompañando a equipos SWAT y gestionando el tráfico con el modelo PM01. Los presentadores destacan su aspecto intimidante y fuerza superior.
El robot se une a operaciones policiales en la ciudad, generando furor en redes sociales por su apariencia y capacidades.