El robot Gaby se convierte en el primer monje budista en Corea del Sur tras una ceremonia en el templo Showei en Seúl, aceptando votos adaptados a su condición tecnológica.
Los monjes adaptaron los cinco principios budistas: respeto por la vida, no dañar robots u objetos, obediencia a humanos, honestidad y uso eficiente de tecnología, como cambiar aceite cuando sea necesario.
La iniciativa busca difundir valores budistas a nuevas generaciones en un mundo con robots.