Un robot humanoide de Engine AI patrulla calles en Shenzhen, China, como agente policial, capaz de identificar patentes de autos robados y enviar datos en tiempo real.
El robot, similar a Robocop o T-800, mide 1,73 metros, da patadas impresionantes y mira a ambos lados, generando temor por su fuerza y funciones avanzadas.
Presentado el año pasado pateando a un ejecutivo, ahora se integra a fuerzas policiales y agentes de tránsito para tantear su desempeño.