China presentó el robot humanoide Engine AI en Shenzhen, con 1,73 metros de altura y 75 kilos, diseñado para tareas policiales.
El robot ejecuta movimientos complejos como carreras, maniobras de combate y patadas giratorias, con sistema de equilibrio avanzado. Opera en entornos urbanos para patrullaje, control y asistencia en vigilancia o rescates.
Despertó interés por su potencial en reducir riesgos humanos en operaciones complejas.