En 'Iglesia de la ciudad', el pastor enseña 40 principios bíblicos para una vida y ministerio bendecidos, enfatizando que las bendiciones no son a precio de ganga. Jacob luchó toda una noche por la bendición de Dios, rechazando mentalidades de negocio o ofertas baratas en avivamientos, sanidades o finanzas.
La presencia de Dios vale más que sus regalos; hay que buscar su rostro con disciplinas espirituales, santidad y rectitud. No hay unción sin evangelización: Jesús promete estar con quienes obedecen el mandato de predicar y hacer discípulos, como en Marcos 16:20 donde los discípulos salieron y Dios los acompañó con milagros.
La presencia se garantiza en contexto de la gran comisión; iglesias que miran hacia adentro pierden unción. Dios da la tierra prometida pero exige tomarla por fe, como en Deuteronomio 1:8; la incredulidad impidió entrar a los de Egipto, el peor pecado según Hebreos 3.
Los silencios de Dios prueban fe o esperan obediencia, invitando a persistir en oración. Una vida sin oración carece de poder: 'mucha oración, mucho poder'; los apóstoles oraron en el aposento alto antes del derramamiento del Espíritu, Juan Wesley pedía predicadores enfocados en Dios.
Invitan al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, y a suscribirse al canal de YouTube de Iglesia de la Ciudad.