En el Día de la Virgen, miles de fieles acuden a la Basílica de Luján pese al intenso frío y viento, según reporte de Tiago Bulacios.
Los peregrinos atribuyen su resistencia al amor de la Virgen y realizan bendiciones de objetos y personas en turnos horarios. Sacerdotes destacan el honor de interceder por hermanos con sanaciones y restauración familiar.
El agua bendita simboliza vida nueva en Cristo, no magia, invocando bendición por fe. Niños de Moreno piden por familiares.