La organización Monte Adentro asiste a 900 familias en el Impenetrable chaqueño con controles nutricionales, bolsones de comida y postas sanitarias para combatir la desnutrición grave infantil. Las comunidades comen una sola vez al día, sin heladeras ni cocinas, recurriendo a agua con polenta, fideos o arroz, lo que deja secuelas como fatiga, problemas de concentración y sueño en clases para los niños.
Niños como Evelyn Cámara de dos años presentan riesgo de bajo peso y talla. El fundador Juan Chalbao, quien se mudó al Impenetrable, destaca el aislamiento de los centros de salud a kilómetros de distancia por caminos de tierra y apela a la urgencia para solucionar el hambre con decisión política y recursos.
Padres sacrifican su comida para que coman los hijos, y organizaciones como Monte Adentro cubren la falta del Estado llegando a zonas descartadas. El programa llama a donar vía @monte.adentro.chaco o monteadentro.org, enfatizando que cualquier monto suma un plato de comida para los chicos y evita marcas crónicas que comprometen su futuro.
Se menciona un vivo en Instagram de Mica para contar el impacto del programa, y un caso previo donde se recaudaron 8 millones de pesos para sillas de ruedas de un señor sin piernas, mostrando solidaridad de la audiencia.