En "Iglesia de la ciudad", el predicador afirma que "postergar la obediencia es desobediencia" y relata cómo Abraham reunió 318 sirvientes para derrotar cuatro reyes y rescatar a su sobrino Lot, esclavizado en Sodoma por rebelión contra Quedorlaomer.
Explica que Lot se mudó a Sodoma por codicia patrimonial, perdiendo testimonio espiritual, y contrasta con Pablo, quien trabajaba fabricando tiendas para autosustentarse pero priorizaba predicar el Evangelio, como en 1 Tesalonicenses 2:9.
El pastor exhorta a no enredarse en negocios mundanos, citando a Timoteo y los macedonios que cedieron primeramente al Señor, y a Jesús ordenando dejar que los muertos entierren muertos para predicar el reino de Dios inmediatamente.
Enfatiza buscar primero el reino de Dios (Mateo 6:33), dar primicias y amar a Dios más que a familia (Lucas 14:26 significa amar menos), ejemplificando con Jacob que "aborrecía" a Lea por amar más a Raquel.