El pastor entra en estudio de Juan 14:24, donde Jesús dice que quien no lo ama no guarda sus palabras, las cuales vienen del Padre. Las palabras de Jesús son espíritu y vida, como se vio en la mujer con cáncer que comenzó a sanar.
Remite a Génesis 2, donde Dios pone a Adán en el huerto de Edén para labrarlo y cuidarlo, enfatizando misión y cuidado con la palabra, no como tirano sino como ejemplo de Jesús.
Cita 1 Corintios 16:13-14 para velar, estar firmes, portarse varonilmente y hacer todo con amor. Finaliza con Marcos 14:38, velar y orar para no caer en tentación, pues el espíritu está dispuesto pero la carne débil.