La Pascua representa el plan divino de salvación por la resurrección de Cristo, segundo Adán que vence muerte y pecado de Adán. La tumba vacía prueba verdad del evangelio y poder de Cristo sobre otros profetas.
El Espíritu que resucitó a Jesús vivifica cuerpos mortales hoy, transformando debilidades en fortalezas. Pascua trae restauración matrimonial, personal, nuevas oportunidades; Cristo vivo entra al corazón que abre.
Invita a oración: reconocer resurrección, abrir corazón para que Jesús se entrone y haga nuevo.