Eva, la china que adoptó el nombre de Eva Perón por admiración a su lucha feminista, continúa su entrevista revelando detalles de su vida en Argentina. Prueban en vivo garra de pato cocida en soja y condimentos, que Carmen describe como condimentada y rica, similar a pollo, aunque Eva aclara que no la consume por ser poco saludable.
Discuten diferencias gastronómicas: Eva encuentra la comida argentina aburrida comparada con la variedad china de su provincia Zhejiang, donde el cerdo domina el 70% del consumo. Hablan de pobreza pasada en China y costumbres alimenticias estigmatizadas como insectos, que son regionales y no generalizadas.
Eva muestra su tatuaje Fuan, que significa bendición y paz, un proverbio para estar tranquilo y darse cuenta de la felicidad. Explica gatos de la fortuna para atraer plata y menciona tíos como padrinos en China para pedir amor o hijos.
La comunidad china en Argentina, con 180-200 mil inmigrantes, destaca por comercio y libertad frente a restricciones en China. Eva publicó el primer libro en español por una china en América y sueña discutiendo con Cristina en español.