El Hospital Posadas de Morón, de alta complejidad con 360 camas y área para 6 millones de habitantes, lleva una semana sin tomógrafo funcional porque especialistas tardan en repararlo. Sumado a despidos masivos de 90 agentes de seguridad reemplazados por empresa Murata, cercana a hermanos Menem y que opera en Congreso.
Médico residente en emergentología Bruno Caras denuncia vaciamiento, falta de personal y conversión de residentes en becarios con sueldos bajos, sin aportes ni recibos para alquilar. Cobra cerca de 1 millón de pesos, paga 400-500 mil de alquiler; nuevos ingresantes sin reconocimiento laboral pese a especialidades.
Denuncian promesas incumplidas de bonos, cierre de servicios como trabajo social por recorte 40% en cupos residentes. Pacientes de PAMI llegan descompensados sin medicación básica, oncología colapsada; sistema ajusta a profesionales y población mientras ricos evaden.
Ministerio de Salud no responde; diálogo cortado con nuevo ministro Lugones tras renuncia de Mario Russo, quien firmó 30% de aumento invalidado. Hospital depende directamente de Nación.