Más de 3000 personas forman una fila de 12 cuadras en Moreno para postularse a solo 60 puestos en un frigorífico que convocó vía redes sociales. Llegaron desde las 9 de la mañana y esperan entrevistas de 4-5 minutos cada una.
El dueño Fernando ofrece trabajos en carnicería, depósito, pollería, cajeros, administrativos, limpieza y carga-descarga. Admite la crisis en el sector cárnico por baja en consumo interno y exportaciones prioritarias, pero apuesta a expandirse en la oportunidad.
Los postulantes relatan desempleo prolongado, changas insuficientes y sueldos bajos como 500 mil pesos mensuales. Cocineros, electricistas, herreros y madres solteras buscan estabilidad para pagar alquileres, servicios y alimentar familias, destacando inflación y economía deteriorada.
Historias incluyen venezolanos con títulos universitarios sin oportunidades, jubilados con pensiones miserables y trabajadores eventuales en seguridad o delivery que no llegan a fin de mes. El dueño promete atender a todos hasta el final del día.
El enviado Adrián Salonia muestra con dron la magnitud y el dolor social, con vendedores ambulantes en la fila misma.