Más de mil personas forman una cola interminable alrededor del predio del frigorífico Don Teo en Paso del Rey, Moreno, para postularse a solo 60 puestos de trabajo en blanco que se abrirán entre junio y julio, con turnos de 6 a 15 horas de lunes a sábado y sueldo inicial desde 1 millón de pesos más obra social.
Las dueñas Carolina, Marisa y Daniela explican la dificultad de seleccionar entre tantos desesperados, desde jóvenes de 18 años sin experiencia hasta mayores de 55 con familias a cargo; reciben currículos presenciales, mails y ven historiales, priorizando empatía y pruebas prácticas para despostadores y otros roles especializados, mientras dan choripán a los postulantes.
La periodista Dolores entrevista a familias enteras en la fila: un padre e hijo desempleados desde 2024 de la multinacional Mileli por apertura de importaciones y despidos; un mecánico de 55 años con changas en apps saturadas; un técnico de frenos tercerizado de Dota cortado por cambio de gobierno; jóvenes changueando desde los 15 y adultos sobrecalificados dispuestos a "lo que sea" como limpieza o carga.
Los testimonios revelan desempleo prolongado, cierres fabriles, caída de changas en delivery y mecánica, saturación de apps como Uber, y esperanza en estos puestos de recepcionistas, cajeros, carniceros, choferes y limpieza, con comida incluida para empleados; reflejan la microeconomía dura de familias laburantes.