Un hombre de 65 años apuñaló tres veces por la espalda a un vecino de 23 años en una calle cortada de La Matanza por reclamarle que corriera su auto estacionado, y luego mató de un disparo en el cuello al padre de la víctima que lo increpó.
La discusión escaló a trompadas; el agresor, ermitaño y conflictivo según vecinos, se metió en su casa, sacó una calibre 22 larga y disparó desde la ventana, fallando intentos contra el hijo y un vecino que lo desarmó.
La víctima fatal, de 60 años, llegó sin vida al hospital Santojani; su hija Milena relató que no había antecedentes de violencia entre vecinos desde 2012, y el auto estaba averiado temporalmente por un incendio previo.
El asesino se quedó sentado fumando un cigarrillo tras el hecho, sin legítima defensa ya que nadie ingresó a su hogar; la policía lo detuvo después.