Un jubilado de 65 años, Jorge Borsani, apuñaló por la espalda a Agustín, hijo de su vecino Abel Barbosa, y luego lo mató de un disparo en el pecho con un calibre 22 desde la ventana de su casa, todo por una discusión sobre un auto mal estacionado en la calle. El incidente ocurrió en un barrio de Buenos Aires donde vivían frente a frente; Borsani, ermitaño que vivía con su pareja, también intentó disparar contra Agustín y un vecino testigo Diego, pero el arma se trabó, evitando una masacre.
La familia de Barbosa, devastada, pide justicia ante la Fiscalía 9. Lorena, esposa de la víctima, y su hija Milena relatan el horror: Agustín entró ensangrentado a casa, Abel salió a confrontar al agresor y recibió el disparo fatal. Borsani, detenido y negado a declarar, tenía posesión legítima de arma según vecinos, aunque no sabían de ella. Abel, plomero de 50 años aprox, era querido en el barrio, trabajaba duro y ayudaba a todos.
Entrevistado Cristian Eche en vivo desde el lugar muestra la conmoción vecinal con carteles pidiendo justicia. Expertos como Mucio y Germán Corse, presidente de la Asociación de Legítimos Usuarios, explican requisitos para tenencia de armas: renovación cada 5 años con exámenes psicofísicos, pero no seguimiento periódico. Vecinos como Loana, hija de Diego, confirman que casi mueren también; el barrio teme impunidad y pide autopsia rápida.
El agresor salió con cuchillo premeditado, gritó amenazas y actuó desaforado pese a ser ermitaño. No bajo tratamiento psiquiátrico conocido. Causa incluye homicidio y tentativas agravadas por uso de arma; allanamiento en curso para más evidencia.