Un vecino atacó a puñaladas al hijo de María López Brown en Lomas del Mirador tras discutir por un auto mal estacionado, y luego disparó al marido y a un vecino desde su casa.
El agresor exigió sacar el Corsa averiado, pero al no obtener respuesta inmediata, apuñaló cuatro veces al hijo que se salvó por su campera inflable. El padre salió a confrontar y recibió un disparo en el cuello, mientras el arma falló contra el hijo y el taxista vecino.
María López Brown relató en vivo que su familia no tiene armas ni historial violento, y que el agresor vive con su mujer. El hijo arrebató el arma, pero las heridas son leves y no planean mudarse: "El asesino se tiene que mudar".
La esposa de la víctima, Lorena, describió la locura vecinal sin provocaciones previas ni violencia conocida del electricista atacante.