Esteban Bergier, orientador social en escuelas de Laferrere y Villa Celina, y Verónica Pietropablo, administrativa en el Hospital Garrahan, complementan sus ingresos trabajando como choferes en aplicaciones desde hace un año y medio, sumando horas extras porque no les alcanza el sueldo principal.
Ambos notan menos ganancias ahora por viajes que pagan menos, nafta más cara, mayor competencia que obliga a aceptar rápido sin elegir, y desgaste constante de los autos con cientos de kilómetros diarios, lo que genera arreglos caros que superan los ahorros previstos.
En sus trabajos principales venden productos como cacerolas o filtros en ferias informales para sumar ingresos, mientras los aumentos docentes quedan por debajo de la inflación y se eliminaron incentivos, obligando a muchos a trabajar turnos extras o changas que afectan la preparación de clases y estudios personales.
El fenómeno del endeudamiento se expande: Esteban cambió de auto por averías constantes y Verónica usó aumentos para pagar deudas de tarjetas, en un contexto donde todos monetizan cada minuto, incluyendo traslados al trabajo, y temen que se agoten hasta las ventas informales.
Esteban llama a votar a la lista multicolor en las elecciones de SUTEBA la próxima semana para defender mejor los salarios docentes.