El consumo masivo registró una caída del 5,1% interanual en marzo, la mayor contracción en 14 meses, afectando supermercados y mayoristas con descensos del 7% y 8,8% respectivamente. En el primer trimestre de 2026, la baja acumulada fue del 3,1%.
Los sectores más golpeados incluyeron alimentos perecederos con un retroceso del 10,6%, bebidas no alcohólicas del 10,4% y alcohólicas del 8,5%, mientras la alimentación básica cayó un 5,3%. Esto coincide con deudas crecientes para comprar alimentos básicos.
Los datos contrastan con leves repuntes previos en supermercados, pero no superaron la inflación acelerada de marzo y abril, impactando a las familias más vulnerables pese a aumentos en carne y lácteos.
El presidente negó previamente la caída, pero los indicadores confirman problemas en alimentación cotidiana, sumados a dificultades para llegar a fin de mes reportadas por el 80% de los argentinos.