Un crucero que zarpó de Ushuaia en marzo rumbo a Cabo Verde reporta tres muertos por hantavirus: un matrimonio holandés y un alemán, con un británico internado en Johannesburgo y cuatro personas con síntomas a bordo (dos tripulantes y dos pasajeros). Autoridades de Tierra del Fuego aclaran que nunca registraron casos locales ni roedores transmisores.
El capitán Ricardo Luzzi de Ultramar explicó que es el primer caso de hantavirus en un barco, inexistentes ratas en cruceros gracias a controles y certificados sanitarios, a diferencia de buques de carga. Destacó campañas de ratización y dificultades en pandemias pasadas como COVID.
El infectólogo Eduardo López detalló que el virus se transmite por deyecciones de roedores como el ratón colilargo, aerolizándose por viento o barrido; en Argentina predomina la variante Andes, persona a persona en espacios cerrados. Síntomas iniciales como gripe evolucionan a shock cardiopulmonar grave en 3-4 días, con letalidad del 30-40% sin vacuna ni tratamiento específico.
Coinciden en posible contagio previo al embarque (incubación 7-21 días), trazabilidad clave y necesidad de aislamiento respiratorio para eventuales desembarcos en UTI. Alertan sobre falta de preparación en cruceros para terapia intensiva.