La construcción del túnel subterráneo más largo del mundo para carreteras enfrenta retrasos y sobrecostos significativos en los Alpes europeos. El proyecto, que debía finalizar en 2019, ahora se pospone al menos hasta 2022 debido a problemas con tratamientos y dificultades técnicas.
Los costos han explotado un 40% por encima de lo planeado, alcanzando casi 11 millones de euros, con la Unión Europea aportando hasta ahora 2,3 millones. Se instalan 322.000 segmentos de hormigón de 10 toneladas cada uno para avanzar en la perforación del túnel de 64 kilómetros.
Trabajadores como el director de proyectos muestran la enorme máquina perforadora de 20 metros de alto y 100 metros de largo, destacando el orgullo europeo por esta obra gigante que conecta países como Alemania, Austria y otros.