Salvador Di Stefano explicó que el plan económico de Javier Milei obliga a los empresarios a adaptarse con inversiones en un contexto de superávit fiscal, tasas positivas y estabilidad cambiaria, dejando atrás el endeudamiento de la era Fernández-Massa donde la inflación ocultaba errores empresariales.
Empresas como Mercado Libre capturan el 40% del mercado de electrodomésticos mediante e-commerce, mientras tradicionales como casas de ventas físicas pierden terreno porque pagan a 30 días y no venden online. Di Stefano relató un cambio en patrones de consumo, como el aumento al 390 huevos per cápita en Argentina, segundo después de México, reduciendo ventas de mermelada.
El debate profundizó en el equilibrio entre conurbano e interior: Milei apunta a inversiones y exportaciones récord de 100 mil millones de dólares, eliminando retenciones al agro del 33% al 24% desde 2003, reseteando el sector para beneficiar al interior históricamente perjudicado por políticas populistas que favorecían al conurbano con subsidios.
Panelistas como Eduardo Fidanza cuestionaron el sacrificio social en el corto plazo para familias del conurbano, criticando simplificaciones históricas y pidiendo diálogo, mientras Di Stefano defendió la cirugía económica sin anestesia total como la de Menem, pero con seguridad jurídica para minería y litio como en Chile, generando derrame a todo el país. El conductor celebró el debate respetuoso como ejemplo de democracia.