Joaquín contó su caída: separacion padres, mala junta, vicios (cigarro, alcohol, marihuana), violencia, bandas, tiroteos y servicio a espíritus por cuatro años con sesiones, sacrificios y ofrendas sin cambio.
Cayó en depresión profunda, miedo a muerte y pensamientos suicidas. Invitado por padre a Iglesia Universal, perseveró viernes, venció tristezas, vicios, soberbia y recibió Espíritu Santo para bendición total.
Yo le bendije y bendito será, citó. Invitó a otros muertos en vida a luchar por liberación.