Un spa en Japón para peluches, dirigido por Masakatsu Shimura, recibe 10.000 peluches anuales y los restaura completamente.
Precios van de 35 dólares por diagnóstico a 600 dólares por reconstrucción total; panel destaca recuerdos infantiles y mugre acumulada.
Clientes preservan partes originales como costuras de madres, mientras el servicio limpia y reacondiciona juguetes viejos.