El gobierno japonés libera reservas de petróleo de Ibaraki debido a la caída de importaciones por el conflicto en Medio Oriente y bloqueo del Estrecho de Hormuz, donde pasa el 20% del comercio petrolero mundial.
Esta medida sigue a una liberación previa el 26 de marzo, y la primera ministra Sanae Takahichi anunció otra en mayo equivalente a 20 días de consumo nacional. El petróleo no se detiene en excavaciones, complicando almacenamiento.