Boca Juniors cayó 1-0 ante Cruzeiro en Copa Libertadores por un gol de Neiser Villarreal a los 83 minutos, en un partido caliente con roces y expulsión polémica.
Weigandt recibió dos amarillas insólitas por usar el brazo para alejar rivales; Boca jugó con 10 desde el final del primer tiempo y no pudo atacar pese a ganar los dos previos.
Al final hubo incidentes con seguridad brasileña; el clima caliente impidió que Boca jugara su fútbol habitual de Vélez y Paredes.
Derrota no compromete, pero deja críticas al arbitraje de Ostojic.