Boca Juniors cayó 1-0 ante Cruzeiro en Copa Libertadores, perdiendo el invicto, en un partido marcado por la expulsión del árbitro Vareiro con dos amarillas rápidas, una por empujón y otra por acumulación de faltas.
El panel discute jugadas polémicas, como intentos de cubrirse con brazos, errores tácticos de Ueda al sacar a Merentiel y armar línea de 5, y la acumulación de faltas que facilitó las amarillas.
Se menciona un gesto de un hincha brasileño interpretado como racista o provocador con dinero, que la policía no encontró, contrastado con gestos más claros como el del mono en otras canchas.
Edinson Cavani asumió mea culpa en redes y conferencia, enfocándose en mejorar sus errores, mientras jugadores como Paredes niegan penales no cobrados.