Boca Juniors cayó 1-0 ante Cruzeiro en Brasil por Copa Libertadores, con arbitraje polémico: amonestación temprana a volante central y expulsión de Vareiro por toque leve con la mano en el segundo tiempo.
Con 10 jugadores, Boca no pateó al arco, se refugió y Cruzeiro anotó con Villarreal. El partido terminó en escándalo con jugadores de Boca increpando a Mateus Pereira por festejos eufóricos.
A pesar de la derrota justa, Boca no se complica clasificación: gana locales ante Cruzeiro y Universidad Católica para octavos como primero.