Camila denunció a su expareja por golpizas brutales en su departamento de Pilar pese a que ya no convivían; publicó videos en redes ante la falta de respuesta judicial para probar la violencia extrema.
Los videos muestran al sujeto, de mayor contextura física, ahorcándola, golpeándola y privándola de libertad durante 27 minutos; allanaron su casa en Luján y secuestraron dos armas cargadas. Familia recibió amenazas y empleados revelan maltrato previo del agresor.
Periodistas exigen prisión preventiva por lesiones en contexto de violencia de género, privación ilegal de la libertad y posible abuso sexual o tentativa de femicidio; critican a la fiscal de la descentralizada 14 de Pilar por no detenerlo aún pese a pruebas taxativas.
Camila no fue atendida por médico legista ni psicólogo; Estado debe avanzar en perimetral y prisión ya que representa peligro público con antecedentes de violencia.