Camila viralizó videos de la violencia que sufrió por años de su expareja Federico Balbuena, pidiendo auxilio público porque la justicia no avanzaba pese a su denuncia en noviembre en Pilar con pruebas fílmicas.
La fiscalía demoró en actuar; Balbuena sigue libre tras secuestro de dos armas. Camila relata torturas físicas y psicológicas, amenazas a su familia, y menciona denuncias previas contra él por abuso sexual en Luján y su empresa Car Center Adjudicados en Ituzaingó.
El incidente escaló por una discusión sobre una computadora; Balbuena amenazó con ir a su casa. Camila tiene miedo por su vida y la de su familia.