En la sección Historia del sillón, el conductor completó el relato del crimen de Cayetano Santos Godino, alias El Petiso Orejudo, quien a los 16 años raptó a Gesualdo Giordano de tres años frente al conventillo de sus padres en Parque Patricios, Buenos Aires, el 3 de diciembre de 1912.
Godino atrajo al niño con caramelos, lo llevó a la Quinta Moreno, un baldío cercado, lo ahorcó, le ató pies y manos con un piolín de su pantalón, le mordió el labio y le clavó un clavo de 10 centímetros en la cabeza con una piedra, cubriéndolo con una chapa antes de irse. Testigos como María Bardaro (13 años), Francisco Pelosi (canillita de 11) y Olimpia lo vieron con el niño. Los padres de Gesualdo inicialmente fueron detenidos por sospechas vecinales, pero liberados tras testimonios.
La policía lo capturó gracias a antecedentes familiares, un recorte de diario en su bolsillo y su presencia en el velorio para verificar el clavo. Exámenes médicos revelaron debilidad mental; psiquiatras como Domingo Cabret lo diagnosticaron como tal. Juez Oro y Ramos Mejía lo declararon inimputable, pero la Cámara lo condenó a prisión por tiempo indeterminado en la Penitenciaría Nacional, luego Ushuaia.
En Ushuaia sufrió palizas por matar un gato de presos, fisura en cadera y torturas. Murió el 15 de noviembre de 1944 a los 48 años. Miguel Paradiso mostró ilustraciones del caso. El conductor aclaró que solo se probó este homicidio, pese a leyendas de serial killer.