El Papa León XIV conmemoró los 40 años del desastre de Chernobyl advirtiendo sobre riesgos de tecnologías poderosas, mientras Ucrania teme repetición por la guerra con Rusia.
El pontífice llamó a usar la energía atómica para la vida y paz, calificó de ladrones a quienes saquearan recursos y libraran guerras, criticando al presidente Trump.
Rafael Grossi, director del OIEA, urgió reparar el escudo protector de Chernobyl, retrasado por la invasión rusa, con costo estimado en 500 millones de euros.
El comisario europeo Dan Jorgensen enfatizó responsabilidad colectiva internacional por las reparaciones, recordando exposición masiva a radiación en 1986.