Se cumplen 40 años del accidente nuclear de Chernobyl en Ucrania, el peor desastre civil de la historia con miles de muertos por la explosión del reactor 4. El presidente Volodymyr Zelensky acusó a Rusia de terrorismo nuclear por ataques a la cubierta protectora durante su invasión.
En ceremonia ante el monumento a los héroes que limpiaron la zona, se recordó a quienes intervinieron tras el desastre. La región mantiene una zona de exclusión de 30 kilómetros, muestra resiliencia natural pese a riesgos persistentes y fue ocupada por Rusia al inicio de la guerra, lo que revivió niveles de radiación por el movimiento de tropas y convoys en el bosque contaminado.
En febrero de 2025, un dron ruso impactó el nuevo sarcófago protector del reactor 4, comprometiendo su confinamiento según el OIEA, aunque sin peligro inmediato. El interior contiene cientos de toneladas de combustible y polvos radioactivos, con riesgo de liberación masiva por impactos mayores que afectaría primero la zona de exclusión y luego por nube radioactiva según el viento.
Hoy hay más personas en la zona de exclusión que en cualquier momento desde el desastre, pese a los riesgos actuales por la proximidad a Bielorrusia y la línea defensiva ucraniana hacia Kiev.