Monseñor Pedro Canabo, Obispo Auxiliar de Buenos Aires, presidió la Santa Misa del cuarto domingo de Pascua dedicada al Buen Pastor desde la Catedral Metropolitana, invitando a pedir por vocaciones sacerdotales y recordando al Papa Francisco como pastor que abrió puertas de la Iglesia.
En la homilía, explicó las cualidades del buen pastor según Francisco: tiene olor a oveja, guía adelante, acompaña en medio y atrás a las rezagadas, conoce cada oveja por nombre y características únicas, y da la vida por ellas. Invitó a padres, sacerdotes y consagrados a predicar con ejemplo y amar particularmente.
Durante la celebración, se elevaron oraciones por la Iglesia, el Papa León, vocaciones, familias, sufridores y participantes por medios audiovisuales para vivir el legado de Francisco. En la Plegaria Eucarística, se intercedió por la Iglesia con el Papa León XIV, arzobispo Jorge y pastores, y por difuntos incluyendo al Papa Francisco.
Tras la comunión, se oró por el rebaño hacia praderas eternas y se agradeció al coro de la parroquia San Patricio. Se rezó el Ave María pidiendo vocaciones a la Virgencita de Luján, se impartió la bendición y se despidió anunciando la alegría en paz.