Paola, camarera ungiéndose diariamente con aceite de luz y Salmo 91, fue protegida por Dios durante asalto armado en su trabajo con pocas personas presentes.
Se acercó a clientes sospechosos, entró al local invocando protección divina; ladrones robaron mesa cercana, dispararon al huir pero no entraron donde ella estaba.
Cámaras confirmaron el milagro; hoy sale ungida encomendándose a Dios para guardarla de accidentes y robos.
Invitan a buscar aceite de luz con tres gotas (Padre, Hijo, Espíritu Santo) en la fecha para alumbrar caminos y proteger, como en catedral de Merlo a horarios específicos.