Cristóbal López, accionista de Indalo, declaró 27 minutos ante jueces en la causa Cuadernos, denunciando un armado alevoso por parte del juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli para involucrarlo y sacar a Sebastián Eskenazi del expediente.
Ernesto Clarence, financista imputado colaborador, primero declaró el 17 de agosto de 2018 no conocer a López pero sí a Eskenazi del grupo Petersen, quien pasaba por su oficina con plata. Seis días después, Clarence rectificó, diciendo que se equivocó sobre Eskenazi, lo que llevó a Stornelli y Rivolo a anular su acuerdo y pedir su detención para presionarlo.
Diez días más tarde, Clarence firmó un nuevo acuerdo con seis anexos donde apareció mágicamente el grupo Indalo (CPC), sin aportar la computadora para verificar fechas, sugiriendo un documento fabricado para reemplazar a Eskenazi, amigo de Bonadio.
López explicó que Bonadio protegió a Eskenazi por favores previos: préstamos de 400 mil y 600 mil dólares a su hijo para un laboratorio de grabación, justificados en una denuncia por enriquecimiento ilícito. Esto habría forzado la salida de Eskenazi para evitar recusaciones a Bonadio. El panel calificó la causa como bochornosa, armada por poder macrista, con empresarios denunciando coacción.