Los presentadores de Cámara del Crimen destrozan a tres fiscales por su ineficiencia total en el caso del femicidio de Nora Dalmaso, ocurrido hace 20 años en Río Cuarto, Córdoba, y aún sin resolver pese a un ADN que señala al parquetista Bárzola.
El primero, Di Santo, contaminó la escena del crimen al permitir 25 personas allí, ignoró el ADN del FBI desde 2008, persiguió teorías absurdas como amantes o el albañil "perejil" Zárate, y acusó al hijo Facundo Macarrón de abusar sexualmente de su madre, arruinando vidas sin pruebas.
Daniel Miralles heredó el caso, ignoró el ADN de Bárzola ya en la causa y no cuestionó su coartada falsa. Luis Pizarro llevó a juicio al viudo Marcelo Macarrón por "mandar a matar" a su esposa sin evidencia, usando a Bárzola como testigo pese a ser el principal sospechoso.
Los llaman "Moe, Larry y Curly", "burros" e "incapaces", destacando que el CEPROCOR inicialmente no halló ADN útil y el FBI señaló linajes. Ahora enfrentan juicio por destitución esta semana; los presentadores exigen que los echen.