La Nacion + policial Resumen de la semana EN DESARROLLO

Reincidente Lautaro Silva de 21 años mató a Agustín Rivero por celular

Tensión: discusión (50°) Sesgo: crítico (-60) Eje político: Derecha

Delincuentes mataron a balazos a Agustín Rivero, un estudiante de 21 años de despachante de aduana y administración de empresas, en Temperley, Lomas de Zamora, mientras llegaba de clases particulares para un examen. El crimen ocurrió a las 19:20 en el barrio San José, a metros de donde el padre lo esperaba. Rivero entregó el celular y la mochila sin resistirse, pero uno de los ladrones le disparó en el abdomen igual. Los vecinos lo auxiliaron y lo llevaron al hospital de Banfi, donde falleció.

La policía detuvo a dos de los cuatro delincuentes: Lautaro Ezequiel Silva de 21 años, con antecedentes por robos en Temperley y San José, y su hermano Miguel Ángel Silva de 25 años. Los otros dos prófugos tienen 22 y 25 años. Los sospechosos abandonaron un Volkswagen Voyage y otro auto robado tras el hecho. Vecinos como Marcela y Liliana describieron a Rivero como un chico humilde, que cortaba el pasto, llevaba a su hermana a danza y era querido en el barrio. Contaron que la familia no tiene dinero para el velatorio y piden donaciones.

El amigo de Rivero, Thiago de 22 años, relató que se criaron juntos, jugaban a la pelota y online, y usaban una app de GPS para rastrearse mutuamente por la inseguridad. Planeaban un emprendimiento futuro con sus carreras. Thiago entró a la casa familiar y vio el dolor de los padres y la hermanita de 10 años, que regresó de Estados Unidos. Pidió "ojo por ojo" contra los asesinos, aunque reconoció que es un pensamiento del dolor.

En el estudio, el ex juez Eduardo Gerón culpó a la falta de voluntad política desde 2003 bajo kirchnerismo en el conurbano, padres que viven de caridad estatal sin trabajar, policía sin respaldo y puerta giratoria judicial. El abogado Leonardo Sigal habló de familias delincuenciales con padres presos, cultura tumbera donde vidas no valen y cárceles mejores que la calle con call centers. Miguel Perrota, ex penitenciario, mostró facas caseras, escopeta tumbera, celulares y drogas que fabrican presos, demostrando que no resocializan sino aprenden a delinquir mejor.

Los vecinos reclaman más patrulleros pese a un destacamento a cuatro cuadras donde policías toman mate o hablan por celular. Mencionaron otro caso reciente donde liberaron a un delincuente con arresto domiciliario que mató a un policía, criticando al fiscal y jueces involucrados.