La planta de Volkswagen en Osnabrück, ex fábrica Karmann Ghia que produjo medio millón de autos hasta los 70, enfrenta quiebra y fin de encargos desde 2027, con 2.500 empleados angustiados.
El jefe del comité Jürgen Plake reclama dirección clara para invertir y calmar ambiente. Rumores de tecnología militar son negados; prioridad es salvar empleos en región con 15.000 puestos dependientes.
Políticos como Robert Alferink priorizan cualquier automotriz para mantener trabajo.