El parrillero Pablo de Uribe Larrea en Cabas, a 75 km de la capital, continúa mostrando su asado en vivo con dedicación, tiempo, fuego y calidad de carne. Identifica el punto de cocción por ojo, como el vacío puesto a las 7 de la mañana que queda jugoso, y maneja cortes como tapita de gaseosa.
Presenta a su compañero Jorge, amigo de 40 años, y ofrece chinchulines, chorizos y morcillas. El lugar está en Ruta 205, kilómetro 82.500, a 4 km por asfalto hacia Cañuelas. Usa boina campera típica de la zona y su slogan es "asado vacío, pechito tapado, matambre, chorizo, morcilla, riñón, chinchulín y ensaladas libres".
Anuncia la cuarta edición de su fiesta el 1 de mayo con mil costillares y diez mil porciones de carne en el mismo sitio. El equipo prefiere asado sobre locro y elige un día locro, un día asado. Invita a verlo en Instagram arroba lacuevaderruco2.