La tripulación de Modo Selfie continúa su aventura náutica por Córcega y Cerdeña en catamaranes de H2O, explorando playas vírgenes en el Estrecho de Bonifacio y spots exclusivos como La Magdalena, que atrae a 400.000 turistas al año.
En Porto Vecchio, ciudad de la sal con arquitectura de hasta tres pisos y vistas en golden hour, suben una colina empinada para llegar al centro pintoresco. Gastón da tips para elegir restaurantes usando Google Translate y reseñas de platos. Disfrutan la tranquilidad y gastronomía mediterránea.
Llegan a Porto Cervo en la Costa Esmeralda, puerto exclusivo para yates de lujo, donde visitan el restaurante Porteño del empresario Ale. Prueban asado argentino, provoleta, chorizo, carne Kobe marmolada, tartar de atún y vinos locales como Vermentino, destacando que argentinos viajan allá por la carne que extrañan.
Exploran San Pantaleo, pueblo con onda ibicenca ideal para días ventosos, con tiendas, bicis eléctricas y Café Nina para quesito de cabra. Finalmente, arriban a Bonifacio en Córcega, fortaleza de piedra caliza suspendida por fenómenos geológicos, con casitas milenarias.
Advertencias sobre aguas vivas y calima africana no empañan la emoción atlética de la tripulación, que nada, hace zap y explora con dinghies.